Las niñas y las personas que trabajamos en este Ministerio de Dios, agradecemos mucho su ayuda, ya que sin ella no seria posible continuar apoyando niñas en situaciones de vulnerabilidad, violencia extrema, pobreza y/o hambre. Cada día agradecemos a Dios por las bendiciones que nos da y le rogamos por bendiciones para las personas que nos ayudan.